El TS rectifica en materia de notificaciones por correo certificado con acuse de recibo.

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            10 años después el Tribunal Supremo rectifica su doctrina legal en materia de notificaciones por correo certificado con acuse de recibo.

            Hace apenas un mes, en un curso que impartí a funcionarios encargados de la tramitación de expedientes sancionadores pocos eran los que conocían la sentencia del Tribunal Supremo de 17 de noviembre de 2003 y las importantes consecuencias que podía tener para la tramitación de sus expedientes. A decir verdad, tampoco muchos de los compañeros con los que coincido día a día en los juzgados conocían de su existencia.

            El Tribunal Supremo en la citada sentencia trataba de resolver un problema muy concreto, el de determinar cuál era el día final (dies ad quem) de un procedimiento administrativo en aquellos casos en los que los dos intentos de notificación de la resolución al interesado habían sido infructuosos por ausencia del mismo.

      El Tribunal Supremo recordaba en esa sentencia que la Ley 30/1992 requiere que, para producir el efecto contemplado en el apartado 4 del citado artículo 58, el intento de notificación ha de estar debidamente acreditado; añadiendo que, para fijar el dies ad quem en el cómputo del plazo de duración del procedimiento es preciso determinar también el momento en que puede considerase cumplido el intento de notificación. Pues bien, en dicha sentencia indicaba que en caso de que el intento de notificación se efectuara por correo certificado, “dicho momento será sin duda el de la recepción por la Administración actuante de la devolución del envío por parte de Correos, ya que sólo a partir de ese momento quedará debidamente acreditado ante la Administración que se ha llevado a cabo el infructuoso intento de notificación”. “Será también -declara el Alto Tribunal el momento a partir del cual se entenderá concluso el procedimiento a los efectos del cómputo de su plazo máximo, aunque la Administración todavía habrá de iniciar los trámites para efectuar una notificación por edictos con plenitud de efectos. Por último, también es preciso tener en cuenta que para que el intento de notificación produzca los efectos que contempla el precepto en cuestión, ha de haberse practicado con respeto de todas las previsiones legales y reglamentarias”.

            De acuerdo con la citada doctrina legal, la Administración debía tener en cuenta al tramitar sus procedimientos la posibilidad de que los dos intentos de notificación mediante correo certificado con acuse de recibo fueran infructuosos y que el interesado no recogiera la notificación de las listas de Correos, ya que en ese caso habría que sumar a la duración del procedimiento los 15 días que la resolución permanecía en Correos y el tiempo que tardaba luego la Sociedad Estatal en remitir la “prueba” de esos intentos malogrados, lo cual suponía una drástica reducción de los plazos para resolver los expedientes..

            Imaginemos por ejemplo un procedimiento sancionador iniciado el 1 de enero (con un plazo para resolver de 6 meses) en el que la Administración dictara la resolución el 25 de junio y Correos intentara notificar el día 30 de junio. Si este intento fuera infructuoso y también lo fuera el segundo, realizado el día 2 (con los 60 minutos de diferencia que marca la jurisprudencia), Correos dejaría aviso de llegada en el buzón del interesado para que retirasen la notificación en los 15 días siguientes. Si dicha retirada no se produjera remitirían la documentación a la Administración, y sería en el momento de su recepción y constancia en el expediente cuando se podía entender concluso el procedimiento (en nuestro caso sería por lo menos el 17 de julio), de manera que a pesar de que la Administración hubiera sido diligente en la tramitación del expediente el mismo habría caducado y el supuesto infractor se vería beneficiado de dicha circunstancia, lo cual, en mi opinión, redundaba evidentemente en perjuicio del interés general dejando el castigo del presunto responsable en manos poco menos que del azar.

            Pues bien, el Tribunal Supremo, en su reciente sentencia de 3 de diciembre de 2013 rectifica la doctrina legal expuesta sustituyendo “el intento de notificación queda culminado, a los efectos del artículo 58.4 de la Ley 30/1992, en el momento en que la Administración reciba la devolución del envío por no haberse logrado practicar la notificación …” por la de “el intento de notificación queda culminado, a los efectos del artículo 58.4 de la Ley 30/1992, en la fecha en que se llevó a cabo”.

            Ello supone que en nuestro ejemplo anterior el procedimiento quede culminado el 30 de junio, que es cuando se lleva a cabo el primer intento de notificación de acuerdo con las exigencias del artículo 59, sin perjuicio de que siga siendo necesario dejar constancia de la devolución del envío por parte de Correos para acreditar que los intentos de notificación fueron infructuosos, acabando así con una situación realmente extraña generada a partir de una decisión judicial muy discutible.

 

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